Apenas unas horas después de que se publicara una foto del letrero en redes sociales, esta se extendió rápidamente por todo el país. Miles de usuarios la compartieron, algunos elogiando a Dairy Queen por "defender sus valores", mientras que otros acusaron al propietario de alienar a quienes no comparten las mismas creencias
Kevin Scheunemann, propietario: “Es una cuestión de respeto”.
Kevin Scheunemann, franquiciado de Dairy Queen, recibió inmediatamente una avalancha de solicitudes de entrevistas de medios locales y nacionales. Según él, el mensaje no pretendía provocar, sino expresar abiertamente sus valores.
"No quiero ofender a nadie", declaró Scheunemann a la prensa. "Simplemente comparto mis convicciones: respeto por nuestros veteranos, nuestro país y las tradiciones de mi infancia. Todos son bienvenidos aquí".
Dijo que el cartel representaba su opinión personal, no la postura de la empresa. Explicó que lo había colocado sin ningún problema años antes, hasta que la imagen se hizo viral.
Sus seguidores elogian su valentía.
En las redes sociales, muchos estadounidenses, incluidos veteranos y partidarios de las pequeñas empresas, se han unido para apoyar a Scheunemann.
Llegaron numerosos mensajes de aliento: