1. Duerma bien entre 7 y 9 horas
Dormir poco o mal aumenta el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular al afectar la presión arterial, el nivel de azúcar en sangre y la inflamación.
Mantenga una hora fija para acostarse, incluso los fines de semana.
2. Mantente hidratado (pero no en exceso)
La deshidratación leve puede hacer que la sangre se espese, aumentando el riesgo de coágulos.
Beba un vaso pequeño de agua 1 hora antes de acostarse si es necesario, pero evite beber demasiado justo antes de dormir (para evitar la micción nocturna).
3. Tome los medicamentos recetados
Especialmente para:
Hipertensión
Fibrilación auricular (por ejemplo, anticoagulantes como apixabán o warfarina)
Colesterol alto
Tómelos exactamente como se lo recetaron. Algunos medicamentos para la presión arterial son más efectivos si se toman por la noche (consulte a su médico).
4. Relaja tu cuerpo y mente
Practique técnicas de relajación como respiración profunda, estiramientos ligeros o meditación.
Tanto el estrés crónico como la mala calidad del sueño elevan la presión arterial.
5. Use su CPAP si tiene apnea del sueño
La apnea del sueño no tratada provoca caídas de oxígeno, picos de presión arterial y aumenta significativamente el riesgo de accidente cerebrovascular.
6. Dé un paseo corto después de cenar
Una caminata ligera ayuda a controlar el nivel de azúcar en sangre y la presión arterial.
Evite hacer ejercicio intenso justo antes de acostarse.
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