"Logré dar un paso atrás."
Mis dos hijos menores se fueron de casa hace unos 18 meses, con 25 y 20 años. Al principio, rara vez me llamaban; siempre estaban ocupados… Me sentía un poco abandonada . No conocía el síndrome del nido vacío y no entendía por qué me sentía tan deprimida . Esta tristeza que embarga a las madres en este momento crucial de sus vidas rara vez se menciona; es un poco tabú. Además, me divorcié casi al mismo tiempo: la marcha de los niños puso de relieve lo que fallaba en nuestra relación, que se había mantenido unida principalmente gracias a ellos. Siempre me ha interesado el desarrollo personal, así que consulté con un coach. Me di cuenta de que era una madre sobreprotectora , demasiado centrada en mis hijos, que les había dado todo mientras me descuidaba por completo a mí misma. Lo hacía todo con ellos: si iba al cine con una amiga, siempre la invitaba… Hoy he conseguido dar un paso atrás y he restablecido la comunicación con ellos. Como coach*, ayudo a las madres a comprender lo que sienten y a superar este síndrome .
* Facebook: Anne Mairet
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.