Olvidar descongelar el pollo es un error clásico. Llegas a casa del trabajo, abres el congelador y… ¡desastre! Tu cena tan esperada sigue dura como un cubito de hielo. Entra el pánico: ¿dejarla en la encimera, meterla en agua caliente o meterla en el microondas? ¡Incorrecto! Algunas prácticas comunes pueden hacer que tu comida sea mucho menos apetitosa de lo que parece.
El error que nunca debes cometer

Mucha gente cree que simplemente dejar el pollo congelado a temperatura ambiente hará que se descongele más rápido. ¡Pésimo! En realidad, este es el método más arriesgado, ya que expone la carne a temperaturas que favorecen el crecimiento bacteriano.
El resultado: un olor sospechoso, una textura extraña… y una cena que termina en la basura.
Aunque la superficie parezca tibia, el centro de la carne permanece helado: un caldo de cultivo perfecto para los microorganismos.
Moraleja de la historia: nunca dejes el pollo en la encimera , en el horno apagado o en el alféizar de la ventana, ni siquiera "por una hora".
El método más seguro: el frigorífico

Esta es la solución más recomendada. Descongelar lentamente en el refrigerador (a un máximo de 4 °C) mantiene la carne a una temperatura segura y conserva su textura.
La única desventaja es que hay que planificar con antelación: calcula aproximadamente un día para un pollo entero y algunas horas para los trozos.
Consejo: Coloque siempre el plato con el pollo en la rejilla inferior del refrigerador para evitar que los jugos contaminen otros alimentos. Incluso puede dejarlo en el refrigerador dos días antes de cocinarlo sin ningún riesgo.
¿Y si cambias de opinión? Siempre que la carne esté completamente fría, se puede volver a congelar sin problemas.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.