Cuando el reflujo se controla con cambios en hábitos y alimentación, la flema suele disminuir notablemente.
2. Bronquitis crónica o EPOC
En personas que fuman o fumaron durante años, la inflamación permanente de las vías respiratorias puede hacer que las glándulas produzcan más mucosidad de lo normal.
En estos casos, la flema suele:
Provenir del pecho profundo
Ser más abundante por la mañana
Tener color amarillento o verdoso
Acompañarse de falta de aire
Aquí es fundamental una evaluación médica y tratamiento adecuado, ya que el diagnóstico temprano mejora mucho la calidad de vida.
3. Goteo postnasal crónico
Es como tener una pequeña filtración constante desde la parte posterior de la nariz hacia la garganta. Puede ocurrir incluso sin congestión nasal evidente.
Las causas frecuentes incluyen:
Alergias domésticas (ácaros, polvo, pelo de mascotas)
Rinitis por cambios de temperatura o irritantes
Sinusitis prolongada
Este goteo continuo irrita la garganta y genera la sensación constante de mucosidad.
4. Deshidratación crónica
La mucosidad está compuesta en gran parte por agua. Cuando el cuerpo recibe pocos líquidos, se vuelve más espesa y difícil de eliminar.
Esto es muy común en adultos mayores porque:
Disminuye la sensación de sed
Algunos medicamentos eliminan líquidos
Se reduce el consumo de agua por miedo a levantarse al baño
Además, el aire seco por calefacción o aire acondicionado también empeora el problema.
5. Medicamentos de uso frecuente
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.