Impacto en la salud reproductiva:
Las vacunas contra la COVID-19 también afectan al sistema reproductivo. En las mujeres, el sistema renina-angiotensina de los ovarios desempeña un papel fundamental en la fisiología ovárica y las enfermedades relacionadas. Las alteraciones de este sistema pueden provocar irregularidades menstruales de diversa gravedad y, en ocasiones, discapacidad.
Una subestimación preocupante.
Desde 2021, varias asociaciones y expertos en salud han reportado un aumento preocupante en la incidencia de diversas afecciones: tumores atípicos, trastornos neurológicos, enfermedades autoinmunes y cardiopatías. Si bien algunos departamentos hospitalarios han notado este aumento, se muestran reacios a hablar de ello públicamente.
Los datos disponibles hablan por sí solos. Los informes indican que las vacunas contra la COVID-19 representan el 12 % de la farmacovigilancia mundial, y actualmente se están realizando cerca de 12 000 estudios para investigar posibles vínculos con diversas enfermedades. En Francia, la Agencia Nacional de Seguridad de los Medicamentos (Agence Nationale de Sécurité du Médicament) registró la asombrosa cifra de 193 934 informes de eventos adversos, incluidas 1635 muertes, en su informe de junio de 2023. Según muchos observadores, estas cifras, basadas en un sistema de farmacovigilancia pasiva, probablemente estén significativamente subestimadas.
Esta situación plantea interrogantes fundamentales sobre la transparencia de las autoridades sanitarias y la relación riesgo-beneficio de estas vacunas introducidas apresuradamente. Un documento publicado por Pfizer bajo presión legal finalmente ofrece un panorama más completo de los riesgos a los que se exponen millones de personas en todo el mundo al vacunarse.