500 g (aproximadamente 4 tazas) de harina de pan o harina común (la harina de pan da una miga un poco más masticable, pero la harina común funciona de maravilla)
7 g (1 paquete) de levadura seca instantánea
2 cucharaditas de azúcar granulada (alimenta la levadura para que suba al máximo)
1,5 cucharaditas de sal marina fina
El Trío de la Ternura:
300 ml (1 ¼ tazas) de leche entera tibia *(aproximadamente 110 °F/43 °C, tibia al tacto, no caliente)*
60 ml (¼ de taza) de aceite de oliva virgen extra (más para recubrir)
120 g (½ taza) de yogur griego natural o yogur turco colado (el ingrediente secreto para lograr suavidad y un ligero sabor ácido)
Para hornear y terminar:
Harina extra para espolvorear
2 cucharadas de mantequilla sin sal, derretida (opcional, para untar)
Semillas de sésamo, semillas de nigella u orégano seco para aderezar (opcional)
El método maestro infalible, paso a paso
Paso 1: Activar y combinar (5 minutos)
En un tazón grande, mezcle la leche tibia, el azúcar y la levadura. Déjela reposar de 5 a 7 minutos hasta que esté espumosa; esto indicará que la levadura está lista. Luego, incorpore el aceite de oliva y el yogur, batiendo hasta obtener una mezcla homogénea.
Paso 2: Formar la masa (8 minutos)
Añade la harina y la sal a los ingredientes húmedos. Mezcla con una cuchara de madera hasta formar una masa grumosa. Extiéndela sobre una superficie ligeramente enharinada. Amasa de 6 a 8 minutos a mano (o de 4 a 5 minutos con una batidora de pedestal con gancho para masa) hasta que la masa esté increíblemente suave, elástica y ligeramente pegajosa. Debe quedar suave como la mejilla de un bebé.
Paso 3: El primer ascenso: crea un potencial de almohada (1 hora)
Coloca la masa en un bol ligeramente aceitado, dándole la vuelta para que se impregne bien. Cúbrela bien con film transparente o un paño de cocina húmedo. Déjala levar en un lugar cálido y sin corrientes de aire durante 1 hora o hasta que doble su volumen.
Paso 4: Dar forma y segundo levado (30 minutos)
Presiona la masa levada. Divídela en 6 porciones iguales para panes individuales más pequeños (Bazlama clásico) o en 2 porciones para panes más grandes, para compartir. Forma una bola suave con cada una. Sobre una superficie enharinada, usa un rodillo para extender cada bola formando un círculo u óvalo de aproximadamente ¼ de pulgada (½ cm) de grosor. Coloca la masa formada en bandejas para hornear forradas con papel vegetal, cúbrelas y déjalas reposar durante 30 minutos.
Paso 5: Horneado a fuego alto: crea el característico hojaldre y carbonizado (6-8 minutos)
Precalienta el horno a máxima potencia (260 °C o más) con una plancha de acero, una piedra para pizza o una bandeja para hornear gruesa invertida en la rejilla central. El calor es fundamental para este icónico hojaldre.
Justo antes de hornear, puedes pinchar suavemente la superficie de la masa con un tenedor para evitar que se formen grandes bolsas de aire (opcional). Transfiere con cuidado los círculos de masa (uno o dos a la vez) a la superficie precalentada.
Hornea de 6 a 8 minutos hasta que estén espectacularmente inflados, con puntos dorados y una corteza firme.
Paso 6: El toque final: manténgalos suaves
Retire los panes y colóquelos inmediatamente en un paño de cocina limpio o una panera, cubriéndolos por completo. Esto retiene el vapor y asegura que se mantengan suaves y flexibles. Para un toque extra de sabor, unte las superficies calientes con mantequilla derretida y espolvoree con las semillas que prefiera.
La receta está comprobada en el sitio web.
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