—A mi sobrino —dijo Marta—. Trabaja en la fiscalía. Es discreto.
Ricardo soltó un aire tembloroso. Eso podía salvarlos.
—Entonces vamos con él —dijo Ricardo—. Y después… a la policía.
Marta apretó el volante.
—Y también a su abogado. Y a su seguridad privada. Porque Elena… no va a rendirse.
Ricardo cerró los ojos. Por primera vez, conoció una verdad amarga: la mujer con la que compartía cama era capaz de enterrarlo vivo.
Pero también ayudó a otra: no estaba solo.
La madrugada fue una carrera precisa.
Primero, el sobrino de Marta, un hombre joven con ojos cansados, los recibió en un edificio discreto. Cuando vio el video, su expresión cambió a piedra.
—Esto es intento de homicidio y conspiración —dijo—. Y si hay un médico comprando firmas… hay una red.
Ricardo no contestó. Solo presionó la mandíbula.
—Vamos a hacer esto bien —continuó el joven—. Sin que ellos puedan destruir pruebas. Sin que pueda huir.
En cuestión de horas, se activó un operativo.
Y ahí fue cuando Ricardo recordó algo: no era un hombre impotente. Tenía contactos, sí. Pero esa vez, no los usaría para aplastar. Los usaría para sobrevivir… y proteger a Marta.
Cuando el sol apenas insinuaba una línea pálida, Ricardo ya estaba sentado con su abogado, con un ex jefe de seguridad, y con un fiscal que no debía favorecer a nadie.
Se ordenó vigilancia.
Se solicita una orden.
Se preparó una detención.
Y mientras todo se movía como engranajes, Ricardo miró a Marta, que sostenía una taza de café con manos temblorosas.
—Usted no debería estar aquí —dijo él.
Marta alzó la vista.
—Yo elegí estar —respondió—. Ya viví demasiado tiempo callando.
Ricardo asintió lentamente.
—Entonces nadie la va a tocar. Se lo juro.
A las 9:12 de la mañana, Elena salió de la mansión con gafas oscuras y un bolso perfecto.
Iba al “spa”.
Iba a “preparar la sorpresa”.
No sabía que cada paso estaba siendo observado.
A las 9:17, Alfonso llegó por la entrada trasera, como quien entra a una casa que ya le pertenece.
Los agentes esperaron a que cruzara el umbral.
Y entonces entraron.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.