Miré alrededor.
Las flores estaban comenzando a abrirse.
—Sí.
—¿Por qué?
Sonreí suavemente.
—Porque quiero empezar de nuevo.
Héctor asintió.
—Eso suena bien.
Respiré profundamente el aire fresco.
Por primera vez en mucho tiempo…
Me sentía ligera.
Libre.
Feliz.
El sol comenzaba a ponerse detrás de los árboles cuando mi teléfono vibró.
Un mensaje.
Era de mi padre.
“Estoy orgulloso de ti.”
Sonreí.
La guerra había terminado.
Y al final…
No perdí un esposo.
Ganè mi libertad.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.