ADVERTISEMENT

La noche que pensé que me propondría matrimonio… Me gastó una broma, así que le devolví una

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT

La broma que nunca vio venir

Una semana después, organicé una pequeña reunión en mi casa. Casual. Discreta. Invité a algunos amigos, incluyendo a los suyos.

Ryan apareció curioso y sin darse cuenta.

La habitación estaba decorada en negro y dorado. Había globos flotando cerca del techo. Una pancarta colgaba de la pared:

"¡Felicidades por quedarte calvo!"

En el centro había un pastel, perfectamente glaseado, con la siguiente inscripción:

“¡Manifestiéndolo Temprano!”

Su rostro perdió el color.

"¿Crees que esto es gracioso?", espetó.

Sonreí con calma. "¿No lo hiciste?"

Él salió furioso.

Detrás de él, estallaron risas. Incluso sus amigos sabían que la broma había ido demasiado lejos.

Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.

ADVERTISEMENT

ADVERTISEMENT