Un mensaje inspirador para todas las edades.

Con más de 70 años, Patrick Duffy y Linda Purl nos recuerdan que el amor no tiene edad. Su historia resuena como un mensaje de esperanza para quienes creen que es demasiado tarde para volver a amar.
Porque después de las dificultades, el corazón siempre puede volver a florecer… siempre que se le dé una oportunidad.