Mezclar la masa: En un tazón mediano, batir la harina de maíz, el huevo, el suero de leche y la mantequilla derretida hasta que se combinen. No mezclar demasiado; ¡unos pocos grumos están bien!
El chisporroteo: Una vez caliente el horno, retira con cuidado la sartén. Vierte la masa en la grasa caliente; ¡deberá chisporrotear inmediatamente! Esto crea la corteza alta.
Hornear: Volver a colocar en el horno y hornear durante 20 a 25 minutos hasta que la parte superior esté dorada y al insertar un palillo, este salga limpio.
Presentación: Cortar en gajos mientras esté caliente y servir con abundante mantequilla.
Consejos profesionales para el éxito
El secreto “cremoso”: si desea un caldo más espeso y cremoso, use una cuchara de madera para aplastar media taza de frijoles contra el costado de la olla durante los últimos 30 minutos de cocción.
No salar antes: Nunca salar los frijoles hasta que estén tiernos. Si se añade demasiado pronto durante la cocción, la sal puede endurecer la piel.
La olla es importante: una olla con fondo grueso, como un horno holandés, distribuye el calor de manera más uniforme, lo que evita que los frijoles en el fondo se quemen durante la cocción a fuego lento.
Almacenamiento y recalentamiento: ¡
Los frijoles pintos están mucho mejor al día siguiente! Guárdelos en un recipiente hermético hasta por 5 días en el refrigerador. Para recalentarlos, añada un chorrito de agua o caldo para que la salsa se desprenda, ya que espesará bastante al enfriarse.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.