Comprender mejor estos indeseables cotidianos

Los ácaros del polvo son organismos diminutos invisibles a simple vista. Se alimentan de células cutáneas muertas y prosperan en ambientes cálidos y húmedos. Aunque no pican, su presencia puede causar alergias y problemas respiratorios.
Las chinches , por otro lado, son pequeños insectos visibles a simple vista. Se esconden en las costuras de los colchones, las grietas de los somieres o detrás de la cabecera. Activas durante la noche, suelen dejar pequeñas picaduras agrupadas o irritaciones en la piel.
Antes de considerar tratamientos químicos, tenga en cuenta que existen soluciones naturales, efectivas y seguras.
Bicarbonato de sodio: tu aliado milagroso

Este producto de uso diario es un auténtico limpiador natural. Absorbe la humedad, neutraliza los malos olores y ayuda a desinfectar suavemente las telas.
Cómo hacerlo:
- Espolvorea aproximadamente 125 g de bicarbonato de sodio sobre toda la superficie del colchón.
- Déjalo actuar durante dos o tres horas.
- Aspire completamente con una aspiradora equipada con filtro HEPA.
Consejo extra: Agrega unas gotas de aceite esencial de lavanda al bicarbonato de sodio antes de espolvorearlo. Esto le dará un aroma relajante y un efecto repelente de insectos natural.
Aceites esenciales: para una ropa de cama fresca y protegida

Algunos aceites esenciales poseen propiedades purificadoras y repelen naturalmente los parásitos.
- Árbol del té : potente antiséptico y antiácaros.
- Lavanda verdadera : relajante, también repele insectos.
- Eucalipto o menta : purifican el aire y aportan sensación de frescor.
Instrucciones de uso:
- Mezclar 250 ml de agua con 8 a 10 gotas de aceite esencial en una botella con atomizador.
- Rocíe ligeramente el colchón, déjelo secar al aire y luego ventile la habitación.
El resultado : ropa de cama limpia, fresca y delicadamente perfumada.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.