Anna abrió lentamente la gruesa carpeta azul. El papel rígido crujió suavemente, y el sonido —sorprendentemente claro en el silencio— dejó a Laura paralizada. Su sonrisa segura se quebró como si fuera solo una fina máscara.
"¿Qué se supone que significa eso?" preguntó, tratando de mantener un tono irónico, pero había una tensión en su voz que ya no podía ocultar.
Anna no respondió de inmediato. Sacó con cuidado unos documentos, los colocó cuidadosamente sobre la mesa y solo entonces levantó la vista.
"Esta es una lista completa de las obligaciones financieras de Marek", dijo con calma. "Créditos, garantías, contratos de préstamo. Todos los bienes que heredará están inextricablemente ligados a ellas".
El notario se bajó las gafas automáticamente y se inclinó sobre los papeles. Cuanto más leía, más se le fruncía el ceño.
"Señora...", empezó, pero dudó un momento, eligiendo las palabras. "La magnitud de la deuda es... considerable."
Laura soltó una risa breve y nerviosa.
"¿Es una broma?", preguntó, mirando primero al notario y luego a Anna. "Marek era rico. Tenía inversiones, proyectos..."
—Estaba endeudado —interrumpió Anna con suavidad—. Mucho más de lo que crees.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.