Modo de empleo:
Aplicado con suaves toques sobre los dedos quemados, este bálsamo actúa de maravilla en la piel, ayudando a mejorar su elasticidad. Conservado en el refrigerador, se convierte en un cosmético deliciosamente refrescante.
Conservación: 4 días en el refrigerador.
Bálsamo de Clavo y Agua de Rosas: Un Brillo Fácil para Todos los Días
Receta:
150 ml de agua de rosas
50 ml de jugo de pepino filtrado
2 clavos
Preparación:
Mezcla el agua de rosas con el jugo de pepino y añade los clavos.
Deja actuar durante 15 minutos y luego retira de la infusión para disfrutar de una experiencia refrescante.
Modo de empleo:
Úsalo por la mañana y en cualquier momento, o como bruma a lo largo del día, para revitalizar tu cutis. Un tratamiento sencillo que empieza a actuar, dejándote una sensación de descanso y una luminosidad natural al instante.
Conservación: 3 días en el refrigerador.
¿Cómo elegir un bálsamo diario?
¿Piel con demasiado brillo? Elige la versión de arroz.
¿Tez apagada? La versión de cúrcuma será tu mejor aliada.
¿Deberías eliminar cualquier residuo? Café o lino, según tu configuración preferida.
En cualquier caso, guarda tu crema hidratante en el refrigerador y rellénala con regularidad para mantenerla fresca.
Una piel radiante suele empezar con rituales sencillos que implementamos a diario.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.