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Objetos espirituales o simbólicos altamente personales

Los libros anotados, los objetos simbólicos o los recuerdos vinculados a creencias profundas pueden tener una gran carga emocional. Si no conectan con tu sensibilidad o te evocan una tristeza persistente, no hay necesidad de exhibirlos en casa.
Confiarlos a alguien que les dé un significado o guardarlos en un lugar neutral (caja de recuerdos, sótano, desván), permite respetar su valor sin que invadan nuestro espacio emocional.
Aprender a dejar ir sin traicionar
Dejar ir ciertos objetos no significa negar el amor ni los recuerdos. Al contrario, suele ser una forma de protegerse y seguir adelante. Lo esencial no son los objetos en sí, sino lo que representaban y lo que la relación te aportó.
Hacer espacio en casa es a veces hacer espacio dentro de ti mismo, para dejar entrar recuerdos nuevos y más ligeros.
A veces, honrar la memoria de un ser querido tiene menos que ver con lo que conservamos que con lo que valiente y amablemente elegimos dejar ir.